sábado, 2 de junio de 2007

Doctora especialista en bioética habla sobre el aborto

Pilar Calva, doctora especialista en bioética y profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad Anáhuac México Norte concedió una entrevista al periódico El Universal sobre el aborto.

Desde la trinchera de la ciencia y no de la fe o de las creencias, respaldada por una amplia trayectoria académica en la medicina y también por una herencia familiar de investigación, la especialista en bioética Pilar Calva Mercado argumenta que el inicio de la vida es incuestionable: comienza desde la concepción. Las bases de sus reflexiones, señala, están en la embriología, la genética y la ginecología.

Es miembro junto con su esposo, el doctor Odilón Vázquez (profesor y coordinador de la Escuela de Médicina de la Universidad Anáhuac México Norte), de la Pontificia Academia de la Vida y desde hace más de seis años es miembro del Consejo de Bioética de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), desde donde, comenta, asesora a los obispos desde su racionalidad científica.

Considera que la iniciativa de ley que despenalizaría una causal del aborto es una ventana que se abre para realizar abortos de manera indiscriminada. Por ello dice que ante la realidad de embarazos no deseados hace falta insistir en la medicina preventiva.

Desde la corriente de la bioética personalista, defiende el derecho del no nacido al que define la ciencia como un individuo humano desde el momento de la concepción debido a que tiene un genoma humano completo e individual (distinto al del padre y la madre) que coordina el desarrollo ininterrumpido del embrión: a las seis semanas de haber sido concebido le late el corazón y a las 12 semanas tiene perfectamente formados todos sus órganos internos y sistemas; incluso, explica, tiene huellas digitales.

La postura religiosa de cada individuo es algo personal. En el Consejo de Bioética nos convocan como especialistas y científicos en distintas disciplinas, no necesariamente debe uno de ser católico. La bioética es una ciencia de la razón, no hay que tener un credo para entender la bioética y, mucho más profundo, no hay que tener un credo para entender la ciencia, porque es racional y razonada.

La ultrasonografía ha ayudado a esta investigación pues a través de él se puede ver a un bebé vivo, que se mueve, crece, se multiplican sus células, se estira, se nutre. Es un ser humano porque indudablemente tiene una cabecita humana, unas manitas humanas, unos ojitos humanos y una boquita humana.

La combinación de genes que se realiza en el momento de la concepción nunca ha existido; el cigoto o embrión unicelular contiene un genoma humano individual. Esto es una evidencia científica, cuando se juntan el óvulo y el espermatozoide hay una recombinación de material genético, en ese momento tenemos un individuo humano. Ese genoma humano individual orquesta todo un desarrollo, es como una sinfonía, hay que dejar que se desarrolle. Pero en ese momento ya es contemplado como un ser humano; incluso, ya está definido si es un hombre o una mujer.

Hay dos trampas en la discusión del inicio de la vida que lo hacen confuso. De acuerdo con evidencias científicas, el desarrollo embrionario se inicia desde el momento de la concepción; hay quienes no quieren reconocerlo para no considerar que es un ser humano o persona.

Y la segunda es que aunque se reconozca como ser humano, le atribuyen categorías de valor a unas personas y a otras no. Eso se llama eugenesia y creo que ya lo hemos vivido en la historia, donde alguien arbitrariamente dicta las características valiosas de los seres humanos.

El decir que tiene derecho a su autonomía o lo que comúnmente se conoce como derecho sobre su cuerpo, es una inexactitud y una irrealidad científica, pues un embrión desde el momento de la concepción no es parte del cuerpo de la madre. Las células de la madre son completamente distintas a las del cigoto.

En la corriente personalista hablamos del bien común, buscando el bien de la mayoría pero tomando en cuenta el bien individual de cada uno, quiere decir que para que yo no sufra no puedo ni esconder ni mucho menos matar al que me hace sufrir, que tengo que procurar que todos estemos lo mejor posible. No se puede aceptar decir que el que no ha nacido, como me va causar sufrimiento y problema, tengo derecho a eliminarlo.

Tristemente hay otras corrientes de bioética, una es la liberal, otra es la pragmática utilitarista y la sociobiologista, donde el individuo humano no es valorado porque lo es, sino por lo que tiene. Si alguien no tiene las características de salud esperadas su vida, vale menos que la del otro.
Podrían decir que entre los nacidos valen unos mas que otros, eso podría llevar a unos atropellos terribles, pues podría dar posibilidad de experimentar con algunos.

La corriente personalista está basada en la filosofía de la persona y en la ética, que es una ciencia con valores universales. Las demás corrientes se basan en ideologías, no en filosofías.

La corriente sociobiologista da una gran importancia al aspecto social y al bien social, aunque se sacrifique a algunos, eso es el sociobiologismo. Si tiene alguna característica que tiene un costo social en sufrimiento, en economía, eso me da posibilidad incluso de terminar con la vida de una persona para que a la sociedad no le afecte. Un poco lo que trató de hacer Hitler con la eugenesia.

Por ejemplo, una de las causales que no se está discutiendo porque ya está exenta de pena es la de los niños con malformaciones. La ciencia no ha avanzado porque yo elimine un niño con malformación, tampoco estoy acabando con una enfermedad sino con el enfermo en vez de dedicar mi investigación y mi inteligencia para poder llegar a la curación.

Hay que retomar la medicina preventiva, es decir, no tener que llegar a estas decisiones de embarazos inesperados porque todas las salidas son difíciles. Hay que procurar que la relación sexual se dé en un contexto donde se pueda afrontar una responsabilidad de un embarazo, porque por más medio anticonceptivo que se utilice, el resultado natural científico de una relación sexual es el inicio de la vida.

El aborto, cuando hay un costo social o personal, no es la salida médica es una salida social, política, porque el aborto va a causar un dolor mayor que el que ya tiene la mujer. Por ejemplo, una violación causa mucho dolor a la mujer, pero yo le causo un dolor mayor justificando por las circunstancias de concepción, la eliminación de su hijo.

Se generará el aborto a libre demanda. Aunque quiero aclarar que la ley ya contempla varias causales de despenalización, la gravedad de esta quinta causal es el aborto a libre demanda hasta las 12 semanas. La mujer no tendrá ni el mínimo tiempo de hacer una reflexión sobre la importancia de la vida de su hijo que en ese momento le está causando problemas.

La mujer vive con la cronología de sus embarazos. Aunque el bebé en ese momento haya sido un problema, tarde o temprano reconoce que ese era su hijo. Hay un síndrome que se llama síndrome postaborto que forma parte del síndrome de estrés postraumático; no es una creencia, es una evidencia científica y está en los libros de sicología y de siquiatría. Incluso se han creado organismos como lo es IRMA (Instituto de Rehabilitación para la Mujer que ha Abortado) que atiende a las mujeres que lo padecen.

Además, previo a esta entrevista, en marzo la doctora concedió su opinión sobre el tema del aborto en el noticiario "La última y nos vamos", que se transmite por Radio Anáhuac.

En este programa, se realizó un reportaje especial sobre el tema, en el cual se explicaron las diferentes formas que se utilizan para hacer un aborto, y posteriormente la doctora Pilar Calva, haciendo referencia a la legislación mexicana, comento que "existen tres puntos básicos dentro de la legislación. Primero, se trata de definir el inicio del embarazo a la concepción, el embarazo empieza dos semanas después del inicio de la vida. Segunda, hay grupos políticos que dicen que la vida no existe hasta la semana 14, dicen que ahí empieza la vida, pero está comprobado médicamente que a la sexta semana ya late el corazón del bebe. El tercero es la quinta causal, la cual menciona que el aborto puede llevarse a cabo si el embarazo se contrapone al proyecto de vida de la mujer, es decir, libre demanda de la mujer".

Referencia:

Periódico El Universal.
Domingo 22 de abril.
Sección: México.
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/150319.html

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